¿De qué santuario o templo es este goshuin? Cómo identificarlo cuando solo queda el libro
El orden es: leer la caligrafía a tinta, acotar con la fecha en era japonesa y seguir la fecha y el lugar en que hiciste las fotos. La clave está en no empezar por el sello rojo: el nombre escrito con pincel usa kanji corrientes, mientras que el sello suele estar grabado en escritura de sello, que ni quien lee japonés a diario descifra tal cual. La fecha viene en era japonesa, así que pásala al calendario occidental antes de compararla con tu itinerario y tus fotos (Reiwa empieza el 1 de mayo de 2019 y Heisei el 8 de enero de 1989). El orden de las páginas del libro también es una pista: el goshuin que no consigues leer queda entre dos visitas que sí has podido leer.
Los puntos clave de este artículo
- La caligrafía a tinta lleva el nombre y el sello casi siempre está en escritura de sello, así que se lee primero la tinta
- Un goshuin se compone de la fórmula hohai, el nombre del santuario o templo o de su deidad principal, y la fecha de la visita: solo la línea del centro lleva el nombre
- Reiwa empieza el 1 de mayo de 2019 y Heisei el 8 de enero de 1989
- El nombre de la portada es el del santuario o templo donde compraste el libro, no el origen de los goshuin de dentro
- El sello sirve para confirmar un candidato que ya tienes: no empieces la identificación por el sello
Este artículo forma parte de «¿Qué es un goshuin? La prueba de una visita, su origen y lo que lleva escrito».
Este artículo trata una sola cosa: los pasos para identificar de qué santuario o templo es un goshuin que ya tienes en las manos. No trata de cómo se pide uno ni de la etiqueta de la visita.
¿Por dónde se empieza?
Se lee la caligrafía a tinta del centro, no el sello rojo. El nombre del santuario o templo está escrito ahí con kanji corrientes, así que puedes copiarlo carácter a carácter y buscarlo. Los caracteres del sello, en cambio, suelen estar grabados en escritura de sello —una forma antigua que se ha conservado para los sellos—, y ni quien lee japonés a diario los descifra tal cual. Empezar por la parte más difícil de leer es el rodeo más habitual.
Si la tinta no te da el nombre, pasa a la fecha y después a las fotos. Con esas tres cosas, la pregunta se encoge: deja de ser «cuál de todos los santuarios y templos de Japón» y pasa a ser «cuál de los que se podían recorrer aquel día».
¿Qué lleva escrito un goshuin y qué sirve de pista?
Se compone de tres cosas —la fórmula hohai, el nombre del santuario o templo o de su deidad o imagen principal, y la fecha de la visita— y solo la línea del centro señala un lugar concreto. Encima va el sello rojo.
- Arriba a la derecha, hohai. Significa «he presentado mis respetos». En un templo puede ir otra palabra, como honokyo. Es casi igual en todas partes, así que no sirve de pista.
- En el centro, el nombre. El del santuario o templo, o el de la deidad o la imagen que se venera allí. Esta es la línea que hay que copiar.
- A la izquierda, la fecha. Casi siempre en era japonesa.
Del lado del sello: en un templo lo habitual es el sello del tesoro del propio templo combinado con el de su nombre y el de su montaña, y a veces lleva una sílaba sánscrita que representa al buda mismo. En un santuario se estampa el sello con su nombre, a menudo acompañado de su escudo. Las combinaciones varían bastante de un lugar a otro y no siguen ningún patrón fijo. De qué era originalmente un recibo el goshuin lo escribí aparte, en «Qué es un goshuin».
Cinco pistas, de la que menos cuesta a la que más
Pruébalas de arriba abajo y párate en cuanto una te dé el nombre. Cada fila cuesta más trabajo que la anterior.
| Pista | Qué te dice | Dónde mirar |
|---|---|---|
| El nombre en la caligrafía | el lugar mismo | el centro de la página |
| La fecha en la caligrafía | qué día fue la visita | la izquierda de la página |
| La fecha y la hora de la foto | qué día, y en qué orden | tu fototeca |
| El lugar donde se hizo la foto | el municipio, a veces el recinto | tu fototeca, si guarda la ubicación |
| El orden de las páginas | qué visitas quedan antes y después | el libro mismo |
Copia la caligrafía y búscala
Copia la línea del centro carácter a carácter aunque no sepas leerla, y búscala junto al nombre del pueblo o la ciudad donde estuviste. La escritura a mano del teclado del teléfono, o la entrada por cámara de una app de diccionario, encuentran un carácter a partir de su forma aunque no sepas nombrarlo.
Tres cosas aligeran el trabajo.
- El último carácter es el más fácil de leer. Si el nombre acaba en un carácter que se lee «jinja», «taisha» o «gu», es un santuario; si acaba en «ji» o en «in», es un templo. Tienen pocos trazos y se deforman poco, así que esta parte sí suele salir, y decidir antes si es santuario o templo ya deja fuera la mitad de los candidatos.
- El pincel enlaza los trazos. Un carácter puede no parecerse en nada a su forma impresa. Copia solo los que tengas seguros y deja huecos en el resto: dos caracteres seguros más un topónimo aciertan más que cinco dudosos.
- El nombre del centro no siempre es el del lugar. Puede ser el de la deidad o el de la imagen principal. Si la búsqueda te devuelve el nombre de una deidad, búscalo otra vez junto al topónimo y saldrá el santuario o templo que la venera.
Pasa la fecha al calendario occidental y compárala con tu itinerario
La fecha está en era japonesa, así que pásala al calendario occidental antes de ponerla contra tu itinerario o contra tus fotos. Reiwa empieza el 1 de mayo de 2019, y un año de Reiwa más 2018 da el año occidental. Un libro antiguo llega más atrás: Heisei va del 8 de enero de 1989 al 30 de abril de 2019, y Showa del 25 de diciembre de 1926 al 7 de enero de 1989. Cómo se lee una fecha en era japonesa y dónde caen los cambios de era está en otro artículo, con una tabla.
Con la fecha occidental en la mano, todo lo que quedó registrado de aquel día se convierte en prueba. Si la visita fue tuya, tendrás fotos, billetes y la reserva del alojamiento; y si el libro te llegó de otra persona, los demás goshuin que llevan la misma fecha te dicen dónde estuvo. Cuando la fecha no se lee, los pasos para llegar al día de la visita desde la fecha de la foto están en otro artículo.
Mira lo que hay antes y después en las fotos
La foto del goshuin no será la única que hiciste en ese momento. La fototeca ordena por fecha y hora, así que mira lo que hiciste en los diez minutos de antes y de después. Un torii, la puerta principal, un panel informativo del recinto, un plano de la entrada, una parada de autobús, el cartel de una estación: el nombre suele aparecer ahí en caracteres mucho más grandes y regulares que en la caligrafía.
Si la foto guarda la ubicación, la fototeca te la enseña sobre un mapa. En cuanto acotas el municipio, en ese mapa solo quedan uno o dos candidatos.
Un aviso: una foto que te llegó por una app de mensajería, o una captura de pantalla, muchas veces ha perdido por el camino la fecha y el lugar en que se hizo. Compruébalo contra la fecha de la página antes de darlo por bueno.
El nombre de la portada no es el origen
Aunque la portada o la contraportada lleven el nombre de un santuario o templo, ese es el lugar donde se compró el libro y no necesariamente el origen de los goshuin de dentro. Comprar un libro durante un viaje y hacer que después lo escriban en otros lugares es un uso completamente normal.
Como pista, eso sí, es de las buenas. El lugar de la portada es un candidato fuerte para la primera página, y te dice además en qué zona empezó el viaje. Llevar un registro por libro hace que este tipo de confusión ocurra menos. Por qué conviene tener en el registro el número de cada libro y su portada está en otro artículo.
El sello sirve para confirmar un candidato
Cuando ya tienes un nombre que probar, el sello empieza a servir: como comprobación, no como punto de partida. Busca el nombre del candidato junto a la palabra goshuin y compara la forma de la huella y del escudo con tu página.
Existe también una base de datos pública de formas de la escritura de sello, mantenida por el Center for Open Data in the Humanities. Funciona en el sentido que te conviene: del carácter a su forma de sello. Escribes el carácter que sospechas y te muestra sus formas en escritura de sello, para compararlas con la huella de tu página. No es una herramienta que lea por ti una huella desconocida.
El límite, dicho con franqueza: que un mismo lugar use el mismo sello de un año para otro, y que use el mismo en todos los goshuin que entrega, queda al criterio de cada santuario o templo. Un sello que no encaja no prueba que tu candidato sea el equivocado, y uno que encaja tampoco prueba que sea el correcto.
Los que no consigues identificar
Déjalos para después y termina primero los que sí puedes leer. No es aplazarlos: es lo que hace resolubles los difíciles. En cuanto las páginas legibles quedan en orden de fecha, la que no se lee queda entre las visitas de antes y de después, y ese margen suele ser de horas, no de meses.
Cuando anotes una página sin resolver, escribe solo los caracteres que tenías seguros y no pongas una suposición como si fuera un hecho. Un nombre escrito como si estuviera confirmado es peor que un hueco: dentro de un año se leerá como un dato cerrado y nada en el registro dirá que fue una suposición. Deja las tres cosas: la forma que leíste, la fecha y una marca de que está sin confirmar.
Los goshuin en hojas de papel que nunca se pegaron al libro son el caso más difícil, porque nunca tuvieron una posición de página que los acotara. Si volviste del viaje con un montón de hojas, escribí aparte qué hacer con los kakioki escritos en una hoja aparte y los pasos para reordenar las hojas que se acumularon. Para un nokyocho sin fechas en la caligrafía, en el que el sello se estampa sobre la misma página en cada vuelta, los pasos están en «Reconstruir cuándo fue cada vuelta en un libro de sellos superpuestos».
Deja lo que averiguaste junto a la foto
Escribe el nombre del santuario o templo, la fecha de la visita y lo que pudiste leer en un registro que vaya con la foto. Si no lo escribes, harás el trabajo dos veces. Y la segunda vez pesa más, porque ya no te acuerdas de qué páginas habías comprobado.
Hay dos cosas que conviene decidir antes de empezar: qué campos llevar desde el principio y cuáles puedes añadir después y en qué orden trabajar cuando solo tienes un montón de fotos.
En la app que desarrollo
«Goshuin: registro de sellos», la app que desarrollo, es un registro de este tipo y va en este orden: importas varias fotos, corriges la fecha de la visita que empieza en la fecha de la foto, y las añades a un libro y a sus páginas. Ese orden encaja con este trabajo porque deja primero las páginas legibles en orden de visita y mantiene las ilegibles en su sitio, entre las de antes y las de después.
El nombre del santuario o templo lo escribes tú, y puedes añadir su lectura. Un registro guardado se encuentra después por el nombre, por la lectura, por la nota, por la fecha de la visita en era japonesa o por el tipo, así que si dejas en la nota los caracteres que conseguiste leer, se quedan ahí como pista de búsqueda. Los registros se guardan en el dispositivo y no se sincronizan entre dispositivos.
En el primer libro puedes registrar todos los goshuin que quieras sin comprar nada. El segundo libro y los siguientes, y añadir dos o más fotos importadas a un libro de una vez, vienen con la compra única de Registro completo. En la App Store se muestra el precio actualizado. Lo que cubre la compra está reunido en la sección de precios.
La próxima vez, algo mejor que un papelito
Las guías en inglés suelen recomendar meter en el libro un papelito con el nombre del lugar. Funciona y vale la pena. Pero los papelitos se caen, y solo sirven para los lugares cuyo nombre sí supiste en su momento, que son justo los que no necesitaban ayuda.
Hay dos costumbres que cuestan menos y fallan menos.
- Fotografía el panel de la entrada en el mismo minuto que el goshuin. Una foto más, y la hora de captura une las dos para siempre. Un panel con el nombre gana a un papelito, porque no se cae.
- Deja la ubicación activada en la cámara durante el viaje. Así queda resuelto «dónde fue esto» para todas las fotos a la vez, incluidas las que no pensabas etiquetar.
Donde se pide hacer las fotos con discreción, o se pide no hacerlas, ese aviso va primero: escribí aparte hasta dónde llega lo aceptable al fotografiar un goshuin. Un goshuin es el registro de una visita que hiciste, no una pieza de una colección que hay que rellenar. No hay registro que compense hacer fotos en un recinto que ha pedido que no se hagan.
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede identificar el santuario o templo solo por la huella del sello?
- A veces sí, pero es el camino más largo. Los caracteres del sello suelen estar grabados en escritura de sello; en un templo la huella combina el sello del tesoro con el del nombre del templo y el de su montaña, y puede llevar además una sílaba sánscrita que representa al buda. Usa el sello después, cuando la caligrafía, la fecha o las fotos ya te hayan dado un candidato, para comprobar si ese candidato encaja.
- ¿Qué hago con un goshuin que no lleva ninguna fecha escrita?
- La fecha de la foto ocupa su lugar. Una foto guarda el día y la hora en que se hizo, así que si la hiciste el mismo día en que recibiste el goshuin, ese es el día de tu visita. Los nokyocho que se llevan por una ruta de peregrinación muchas veces no llevan la fecha en la caligrafía, y ponerla o no queda al criterio de cada ruta y de cada templo de la ruta, así que la falta de fecha no es ningún error.
- ¿Y si el libro me llegó de otra persona y no puedo preguntarle por la visita?
- Entonces te apoyas en el orden de las páginas y en las pistas del lugar. Un libro se rellena de delante hacia atrás, así que el goshuin que no consigues leer queda entre las visitas que sí has leído. Si hay varios goshuin del mismo día o de días cercanos seguidos, todos tienen que caber en la distancia que se recorre en una jornada, y la geografía acota los candidatos. Entre las páginas también se quedan billetes de tren, entradas de acceso o marcapáginas, así que mira una vez entre hoja y hoja antes de ponerte con el contenido.
- ¿Cómo distingo varios goshuin que llevan la misma fecha?
- Por el orden en que se escribieron, que es el orden de las páginas. Visitar dos o tres lugares en un día no tiene nada de raro, así que el de la página anterior es el que visitaste primero. Si conservas fotos que hiciste tú, la hora de cada una respalda ese orden. Y cuando recibiste varios goshuin en un mismo santuario o templo el mismo día, es un lugar con varios goshuin, así que se registran como entradas separadas.
- ¿Puedo escribir yo en la página del libro el nombre que he averiguado?
- Es más seguro dejarlo solo en el registro. La página te la dio el santuario o templo y la tinta que añadas no se borra, y menos aún mientras el nombre siga siendo una suposición. Escribe en tu registro los caracteres que has leído, la fecha y el nombre que supones, y márcalo como sin confirmar hasta que lo compruebes.