Cinco decisiones antes de un viaje de goshuin: cuántos libros, dónde comprar el primero y cómo anotar el lugar y la fecha
Antes de armar el itinerario hay cinco cosas que decidir: cuántos libros de goshuin llevas, dónde compras el primero, cómo vas a anotar el nombre del santuario o templo, cómo vas a anotar la fecha de la visita y no quedarte sin monedas sueltas. Lo habitual es comprar el libro en el mismo santuario o templo que visitas, pero que un sitio venda libros, y que dé goshuin, queda a decisión de cada santuario y de cada templo. Las que más se olvidan son la tercera y la cuarta, y son las que cuestan después: el nombre escrito con pincel y la fecha en era japonesa dejan de poder leerse en el papel una vez que has vuelto a casa.
Los puntos clave de este artículo
- Antes del viaje se deciden cinco cosas: cuántos libros, dónde comprar el primero, cómo anotar el santuario o templo, cómo anotar la fecha de la visita y las monedas sueltas
- Lo habitual es comprar el libro en el santuario o templo que visitas, pero tanto vender libros como dar goshuin queda a decisión de cada sitio
- La visita va primero: la federación de santuarios de la prefectura de Miyagi escribe que la visita viene antes del goshuin
- En la oficina suelen aceptar solo efectivo y muchas veces no pueden dar cambio de un billete grande
- En el papel solo quedan el nombre escrito con pincel y la fecha en era japonesa, así que ese mismo día haz una foto de la página y apunta el nombre
Este artículo forma parte de «¿Qué es un goshuin? La prueba de una visita, su origen y lo que lleva escrito».
Este artículo trata solo de lo que se decide antes de salir. Qué es un goshuin, qué se dice en la oficina y cómo está hecho el libro están en artículos aparte, y los enlazo donde aparecen.
¿Qué hay que decidir antes de salir?
Cinco cosas: cuántos libros llevas, dónde compras el primero, cómo vas a anotar el nombre del santuario o templo, cómo vas a anotar la fecha de la visita y no quedarte sin monedas sueltas. El resto puedes decidirlo sobre el terreno, y así hasta ganas margen.
| Qué decidir | Para cuándo | Por qué no puede esperar |
|---|---|---|
| Cuántos libros llevas | Al hacer la maleta | Las páginas son un número fijo, y un libro comprado a mitad de viaje parte el registro en dos |
| Dónde compras el primero | Antes del primer día | Que un sitio venda libros queda a su decisión, así que hace falta una alternativa |
| Cómo anotas el santuario o templo | Antes del primer goshuin | Un nombre escrito con pincel es difícil de leer después |
| Cómo anotas la fecha de la visita | Antes del primer goshuin | La fecha del papel va en era japonesa, y varias visitas en un día se mezclan |
| Monedas sueltas | Cada mañana | En la oficina suelen aceptar solo efectivo y a veces no pueden dar cambio |
Las tres primeras salen también en las guías de viaje. La que más se olvida es la cuarta, y es la única que solo se puede hacer allí. Si todavía no te has encontrado con el objeto, leer antes qué es un goshuin y qué no es te deja más claras las decisiones de abajo.
¿Cuántos libros llevas?
Uno. Solo si ya sabes que lo vas a llenar conviene tener decidido dónde comprar el segundo. Un libro tiene un número fijo de páginas, y cada goshuin ocupa una, o dos cuando se escribe a doble página, así que puedes contarlas a grandes rasgos a partir de cuántos sitios vas a visitar. Con unas páginas de margen sobra.
Llevar dos libros a medias cuesta más de lo que ahorra. Durante el viaje tienes que acordarte de en cuál toca escribir, y al volver te quedan dos libros con fechas solapadas. Las páginas de papel no dicen a qué libro pertenecen, así que mirando solo las fotos es difícil acertar. Por qué se pierde la cuenta de los libros cuando se acumulan está en el artículo sobre llevar el registro libro por libro.
Si ves que se te va a acabar, es más seguro comprar el segundo durante el viaje y empezarlo ese mismo día: así el corte entre un libro y otro coincide con una fecha que puedes recordar.
Las medidas, el plegado, cuántas páginas te da de verdad y cómo ver lo que queda están en las medidas de un libro de goshuin y cómo contar sus páginas. «Cuántas páginas» no tiene una sola respuesta, así que échale un ojo antes de decidir el número.
¿Dónde compras el primero?
Lo habitual es comprarlo en la oficina del santuario o templo que visitas, y la portada suele ser propia de ese sitio. Junto al mostrador donde escriben los goshuin es frecuente ver libros a la venta, y por eso el primer libro de mucha gente empieza con la portada del primer sitio al que fue.
Hay dos cosas que tener en cuenta. Que un sitio venda libros queda a su propia decisión. No todos los santuarios y templos los ofrecen, así que te toca informarte de lo que puedas antes y preguntar al llegar cuando no lo sepas. La otra son las medidas: los libros que se venden fuera de las oficinas —en papelerías o en tiendas de recuerdos— son a veces más pequeños que el tamaño estándar, y un libro que no encaja con la página que espera quien escribe puede ser rechazado.
Por eso lo seguro es llevar pensada una segunda opción: otro santuario o templo del primer día, o una tienda que los venda en el tamaño estándar. Lo que quieres evitar es pasarte la primera mañana del viaje buscando un libro.
Primero la visita, después la oficina
El goshuin se recibe como prueba de la visita, así que la visita va primero. La Asociación de Santuarios Sintoístas (Jinja Honcho) explica el goshuin como algo que se recibe como prueba de haber visitado el santuario, y apunta que su origen estaría en el recibo que se entregaba al ofrecer un sutra copiado a mano. También escribe que la palabra «goshuin» empezó a verse hacia 1935.
La guía de etiqueta de la federación de santuarios de la prefectura de Miyagi pone el orden por escrito, la visita antes del goshuin, y añade dos cosas prácticas: entregar el libro abierto en la página que quieres y no hablar con quien escribe mientras escribe. En la misma página dice que el horario cambia de un santuario a otro y que no siempre hay un sacerdote o personal presente.
Qué se dice en la oficina, y qué decir en el primer sitio, está en qué decir para pedir un goshuin en japonés. El intercambio es corto: con leerlo una vez antes de salir basta.
La cuarta, la que se olvida: el nombre y la fecha, ese mismo día
El día que lo recibes, haz una foto por página y apunta por escrito el nombre del santuario o templo ese mismo día. Durante el viaje casi no cuesta nada, y de las cinco cosas es la única que no se recupera al volver.
Lo que pasa, en concreto. El goshuin se escribe con pincel, a veces en trazo suelto, y lo que se escribe es el nombre del santuario o del templo, o el de la deidad o el buda que se venera allí. Puede no coincidir con el nombre que aparece en el mapa. Delante de la oficina sabes perfectamente dónde estás, así que el papel parece explicarse solo. Tres semanas después, con once páginas en el libro y cuatro de ellas de un mismo día en una misma ciudad, el papel es bonito y no te dice de qué santuario o templo es.
Las guías de viaje llegan hasta la oficina y ahí se detienen. El consejo que se encuentra para lo que viene después es escribir el nombre en un papelito y meterlo en el libro, lo que también significa que el problema existe y se está resolviendo con papel.
Dos gestos, los dos de unos segundos:
- Una foto por página, ese mismo día. La foto guarda la fecha y la hora en que la hiciste, así que la fecha viene sola aunque no escribas nada.
- El nombre por escrito, el mismo día. En una nota del teléfono, en el pie de la foto, donde vayas a mirarlo luego. Si añades la lectura, después lo encuentras antes.
Hasta aquí los preparativos sobre el terreno. Todo lo demás se puede hacer en casa, sentado a una mesa. Cómo ordenar después las fotos acumuladas y convertirlas en un registro está en otro artículo.
¿Cómo anotas la fecha de la visita?
La fecha del papel va en era japonesa, así que decide antes si la vas a conservar tal cual, convertirla o quedarte con las dos. La fecha que escriben va casi siempre en la era del reinado, mientras que el calendario de tu teléfono y la fecha de tus fotos van en el calendario occidental. Las dos te acompañan durante todo el viaje.
Quedarse con las dos es lo seguro. La era japonesa sirve para cotejar con el papel que tienes delante; el calendario occidental sirve para ordenar. Si solo vas a guardar una, guarda la occidental: al cambiar de era el orden por el número del año se rompe, y el paso de Heisei a Reiwa cae a mitad de 2019. Por qué la fecha del goshuin va en era japonesa y cómo convive con el calendario occidental reúne el límite y la forma en que se rompe el orden, en una tabla.
Hay otro caso que conviene conocer antes de salir. También hay goshuin sin fecha. Cuando lo que recibes es una hoja escrita de antemano, la fecha puede venir ya puesta o quedarse en blanco. En ese caso lo único con lo que cuentas es tu propia nota o la fecha de tus fotos. Si escribir tú mismo la fecha en ese blanco o no está en otro artículo.
Monedas sueltas y horarios de atención
Lleva monedas sueltas cada mañana y comprueba el horario de cualquier sitio al que vayas expresamente por un goshuin. No es una cuestión de etiqueta: son las dos cosas que desbaratan un plan.
El dinero. En la oficina suelen aceptar solo efectivo y muchas veces no pueden dar cambio de un billete grande. La ofrenda cambia según el santuario o el templo, así que sigue el aviso puesto en la oficina. Lo que preparas no es una cantidad, sino una forma: monedas sueltas, cada mañana, antes de salir. La federación de santuarios de la prefectura de Miyagi también pide que no te olvides de llevarlas.
El horario. El goshuin lo escribe una persona, y esa persona no está siempre. Como queda dicho arriba, el horario cambia de un santuario a otro y no siempre hay un sacerdote o personal presente. Hay sitios que dan goshuin solo ciertos días, y oficinas que cierran antes que el recinto. Del sitio al que vayas por el goshuin, comprueba el horario igual que comprobarías el de un museo.
Esto no es un itinerario
Tratar las cinco cosas como un plan de ruta es lo que invierte el orden. El goshuin es la prueba de que hubo una visita: no es un objetivo, y el número de páginas de tu libro no es una puntuación. Aunque la oficina esté cerrada, aunque ese sitio no dé goshuin, la visita queda, y era el motivo por el que fuiste.
Decidir qué no vas a fotografiar también entra en los preparativos. Dónde se pueden hacer fotos cambia de un sitio a otro, y una página que están escribiendo no es algo que se fotografíe sin pedir permiso. Hasta dónde llega lo aceptable al fotografiar un goshuin lo escribí aparte, como cuestión de trato.
Resumen antes de salir
Con leerlo una vez, durante el viaje ya no hace falta pensarlo.
- Un libro. Cuenta las páginas contra los sitios que vas a visitar y, si se te va a acabar, compra el segundo durante el viaje.
- Dónde compras el primero. Con una alternativa por si ese sitio no vende libros.
- Monedas sueltas cada mañana. La ofrenda, según el aviso puesto en la oficina.
- Una foto por página y el nombre por escrito, los dos ese mismo día. Esto es lo único que no se puede hacer al volver.
- La fecha en las dos formas, en era japonesa y en calendario occidental, si piensas llevar un registro.
Lo demás es el viaje. El trabajo de después —ordenar por el día en que visitaste, fijar de qué santuario o templo es cada página y leer una fecha en era japonesa— es otra tarea, y se hace de una vez en casa. Acotar de antemano qué vas a guardar en el registro ayuda a no dudar.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos libros de goshuin hace falta llevar?
- Con uno basta. Un libro tiene un número fijo de páginas, y cada goshuin ocupa una, o dos cuando se escribe a doble página, así que puedes contarlas a grandes rasgos a partir de cuántos santuarios y templos vas a visitar. Si ves que se te va a acabar, es más seguro comprar el segundo durante el viaje que llevar dos libros a medias y perder la pista de en cuál metiste cada goshuin.
- ¿Conviene comprar el libro de goshuin antes de salir?
- Lo habitual es comprarlo allí, en el primer santuario o templo que visitas, y muchas veces la portada es propia de ese sitio. Comprarlo antes de salir también vale, pero comprueba las medidas: los libros que se venden fuera de las oficinas de santuarios y templos son a veces más pequeños que el tamaño estándar, y un libro que no encaja con la página que espera quien escribe puede ser rechazado. Que un sitio venda libros queda a su propia decisión, así que ten pensada una segunda opción.
- ¿Y si el santuario o templo no da goshuin?
- No se pierde nada: simplemente esa visita no deja goshuin. Dar goshuin o no, y hasta qué hora se atiende, lo decide cada santuario y cada templo, y la federación de santuarios de la prefectura de Miyagi escribe que hay santuarios con horarios distintos y que no siempre hay un sacerdote o personal presente. Infórmate de lo que puedas antes, pregunta al llegar y deja que la visita siga siendo el motivo del viaje.
- ¿Hace falta efectivo?
- Cuenta con que sí. En la oficina suelen aceptar solo efectivo y muchas veces no pueden dar cambio de un billete grande. La ofrenda cambia según el santuario o el templo, así que sigue el aviso puesto en la oficina, y la guía de etiqueta de la federación de santuarios de la prefectura de Miyagi también pide que no te olvides de llevar monedas sueltas.
- ¿No puedo ordenarlo todo a la vuelta del viaje?
- Ordenar puedes ordenarlo a la vuelta, pero lo que no apuntaste no se recupera. Lo primero que se pierde es de qué santuario o templo es un nombre escrito con pincel, y cuál era cuál en un día con varias visitas. Si ese mismo día dejas una foto por página y el nombre apuntado, el resto —ordenar, fijar las fechas, repartir por libro y por página— se hace de una vez al volver a casa.